Un quiebre al corazón

lunes, noviembre 05, 2007


De un tiempo a esta parte me he puesto a reflexionar sobre por qué soy como soy. En general los análisis tienden hacia los grandes hitos de la vida: cómo es tu familia, el colegio que estuviste, los amigos, la vocación, etc. una serie de variables que se pueden conjugar, pero luego de darle hartas vueltas al menos a mi lo que más me ha marcado es un -en apariencia- irrelevante hecho que hasta me da un poco de verguenza contar.
Cuando yo era un adolescente era sumamente normal: tenía personalidad, me gustaba ir a fiestas, era enrollada pero como todo el mundo... el tiempo pasaba, tuve un par de pololos y romances hasta que... uno no me resultó.
No debo haber tenido más de 15 años, pero el rechazo de un hombre poco agraciado me dio un vuelco al corazón. Y todavía no lo supero. No es que siga enamorada del personaje, si es que alguna vez lo estuve, pero ese hecho que a todo el mundo le ha pasado para mí fue una cosa abismante, inabarcable, insolucionable y que me insegurizó para el resto de mi vida.
De ahí empezó lo que mis amigas del colegio denominan el "mal del hamster", que implica que me cueste mucho salir de mi casa para ir a un carrete. Comencé a tener demasiada autoconciencia, lo que me hizo no atreverme a hacer muchas cosas que las niñas de mi edad hacían... no no señores, todo a la segura, porque de en ese momento en adelante ninguna jugada va a perdedor.
Si comparo el sufrimiento de esa historia con otras más "modernas" es demasiado tonto que mi destino haya tomado un camino tan distinto por una historia penosa y ridicula. Pero así fue, ahora soy capaz de verlo, pero no de superarlo. El miedo sigue ahí.
El otro día conversando con la Mari, tratando de dilucidar qué chucha le pasa al moai, caí en la cuenta de esto. A partir de ese análisis fue que concluímos que al sujeto en cuestión algo le dió vuelta el corazón, porque no se justifica su forma de ser para un hombre de sus características.
¿Puede ser? estoy loca, o qué, porque puede una historia de amor marcarte tanto como para quedar inválido emocionalmente para siempre?
Puede alguien curar un mal de amores tan profundo? porque al final no fue el hecho mismo que a mi me marcó, si no que fue la interpretación de éste y como de ahí en adelante analicé mi entorno y su forma de actuar bajo ese prisma.
Bueno, creo que es momento de empezar a solucionar un par de cosas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sucede que esto es como el marketing: se trabaja sobre las percepciones, no sobre los hechos reales y cuantificables o cualificables.

Puesto que fue la interpretación del hecho lo que te marco, y esa interpretación no es más que una idea, un autogol psicológico que vino a ocupar el lugar de otra idea, bien puedes cambiar ese autogolazo por lo que más te plazca.

Por que al final ser feliz es lo bonito y lo importante de la vida no? :)

Marita! dijo...

Si supiera "Popó suave" las consecuencias de su mala acción....

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