Sorry por la desapareción. Han sido días de mucha pega, pero más que nada de reflexión y de cambios de actitud.
Desde que me trasladé de pega estaba en un estado medio negativo y autodestructivo consecuencia de muchas transformaciones en mi vida y al mismo tiempo recolectaba lo que había sembrado. Pero el período de cosecha ya terminó y creo que he logrado llegar a un punto donde estoy empezando de nuevo.
¿El análisis? Básicamente ya sé por qué me hice lo del moai, y se reduce a que le di la pelea a mi ego y perdí. Pero está bien salir herida de una situación, tiene su dignidad.
Luego de darle muchas vueltas concluí que sí, lo que personifica moai es un prototipo de hombre que me gustaba mucho, pero que creía inalcanzable porque estaba gordita.
Todo el tiempo que subía y subía de peso fantaseaba con poder "pertenecer" a un cierto círculo de gente que me parecía fantástica, pero que era inalcanzable por yo no "tener la onda", por estar gorda.
Siempre el mal de la impopular.
Pero estaba equivocada, eso de ser "chori" no es más que una imagen que te venden, porque detrás no hay nada más que una pose.
Al final, y por más que sea cliché, uno tiene que estar donde pertenece, con la gente que te quiere, que disfruta las mismas cosas que tú, que viene de la misma parte y va para el mismo lado.
De moai aprendí que flaca o gorda nunca seré de ese grupo, nunca voy a pertecer.
Y al cabo que ni quería tampoco! eso fue lo que más me costó cachar.
Luego de darme varios golpes contra la pared, vi la luz. Esa gente no es de verdad. Ellos también querían pertenecer, se autoimpuseron una forma de ser para estar ahí: adquirieron ciertos gustos (que alguien me diga porfa qué gracia tienen), se visten de una forma determinada, trabajan en lugares específicos, etc.
Creen que porque les gusta la música inglesa, escriben "bonito", tienen la misma personalidad de Nick Hornby y son amigos de Fuguet son la gran cosa. Y, ¿Qué logros tienen? Ninguno. Bueno, ciertos personajes si tienen su gracia, pero al final tampoco están 100% dentro del círculo, al menos no de manera intencional.
Representan una neointelectualidad de la abulia que al final no le ha ganado a nadie.
Y ya no me llama la atención, ya no la compro.
Prefiero mil veces amar a Nsync, que mi ídola sea Elle Woods y que eso no quite que sea inteligente y simpática.
Al final es un tema de que las cosas que ves, lees, escribes y haces son porque auténticamente te gustan, y no porque te obligaste.
Es un alivio haberlo descubrido, porque puedo decir que agregué varios tópicos a mi lista de las cosas que no me hacen feliz y que antes creía que si.
The mother of the lamb
domingo, diciembre 09, 2007
Publicadas por
isabelicity
a la/s
3:43 a. m.
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4 comentarios:
Me acordé de Mean Girls de mi ídola máxima, Lindsay Lohan.
Tú eres una de mis idolas.
N'Sync es la cagá.
"Bye, bye, bye"
JUL.
Te felicito. Yo creo que uno tiene que ser como uno, no puedo hacerme la electrónica si me encanta bailar esa canción "hola que tal, soy el chico de las poesías", tb me encanta leer Bukowski y la revista Cosas y la Gatopardo, y odio la filosofía porque no la entiendo y adoro el rosado...
a mi me gusta ir contra la corriente y no puedo hacer nada por evitarlo, y también me gusta el rosado, y las poleras escotadas aunque no tenga pechugas, y los pantalones pitillo aunque la bulimia ya no me deje poto.
Me siento DEMASIADO idenfificada. Yo tb pasé por la época de admiración a ese tipo de gente, pero como todo lo falso, me terminé lateando y dándome cuenta q no tenían nada q ver conmigo y q si para "pertenecer" tengo q omitir las cosas q más me gustan de mí, prefiero estar sola.
Me encantó tu blog!.
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